Esas cosas que nos dan buenas y malas...
Los libros son amigos que nunca decepcionan. Thomas Carlyle

Venganza y Deseo de Samantha James

Reseñas Antiguas

Procedente de más allá de las Highlands, Cameron Mackay es el último miembro del una vez poderoso clan Mackay. Hermoso, intrépido y decidido, es un hombre que despierta el interés de muchas mujeres… aunque él tiene su propio objetivo – encontrar a Meredith, la última hija del Clan Munro y forzarla a que le de un heredero.

Cuando Cameron Mckay secuestra a Meredith de los apacibles límites del priorato donde ella ha buscado refugio, él descubre que es incapaz de resistirse a su tierna belleza y se siente hechizado por su valiente negociación para obtener su libertad. Aunque es la preciosa hija de su peor enemigo, Cameron se descubre tentado de abandonar su búsqueda de doblegarla a su voluntad.

Meredith ha jurado hace mucho tiempo que nunca confiaría en ningún hombre. Su cabeza le dice que no ceda al peligroso deseo que siente por Cameron; pero su corazón espera que él finalmente abandone su deseo de venganza…


 

Hasta el momento siempre había conocido a Samantha James por sus novelas ambientadas en la regencia, que más o menos son agradables y amenas de leer, pero últimamente parece ser que han decidido darnos a conocer una faceta completamente distinta de la autora y ofrecernos las novelas medievales que la autora tiene en su bibliografía. Francamente agradecemos el esfuerzo pero la verdad mi vida podría haber sido mucho mejor sin haber conocido esta faceta de la autora, porque, ¿Dónde está esa dulzura y ese saber hacer que la hizo destacar con los Sterling? Yo no lo sé pero desde luego no en estos libros. Tan solo hay que fijarse en la trama, creo que he perdido la cuenta de la cantidad de libros que me he leído con el mismo argumento, tantos incluso que estoy convencida de que dos días después de haber terminado «Venganza y Deseo» se me habrán olvidado por completo todas las escenas y en esencia, el libro entero. Eso sí, al menos este no es tan irritante y soporífero como «El Conquistador» (aunque difícilmente podría serlo) porque aunque son muy parecidos (yo Tarzan, capturo a Jane hasta que le hago ver que es un honor que la deje quedarse a mi lado) al menos no te dan ganas de matar a los protagonistas constantemente. La verdad es que perdí la fe en Samantha James desde que comencé a leer sus medievales pero al menos me consuelo pensando que después de «El Conquistador» ya no puede empeorar así que lo que lea después solo puede ir a mejor como de hecho ha sido el caso.

El libro comienza ya directamente metidos en situación, Cameron secuestra a Meredith para vengarse por la muerte de sus hermanos pero fijaos si el plan estaba elaborado que dos días después de que ella esté en su poder se plantea que no sabe qué hacer con ella, así que no se le ocurre otra idea que llevarla a su castillo esperando que la iluminación divina caiga sobre él. Y claro, como no, cae en forma de hijo porque según su teoría si la única hija del hombre que ha matado a sus hermanos le da un hijo la deuda quedará saldada… ejem… vamos, lo que viene a ser que se la quiere llevar a la cama y no se le ha ocurrido otra idea mejor. La verdad es que Cameron es un personaje al que no entiendo del todo porque desde luego a mi me matan a ocho hermanos y a un padre y 4 meses después no estoy precisamente como una rosa y aparte de para justificar el secuestro muy abatido no es que esté… Pero vamos si a él lo entiendo poco a ella la entiendo menos porque tiene una resignación y se deja llevar de una manera que da hasta lastima. Se pasa medio libro creyéndose una cobarde y es más valiente de lo que es aunque no tenga esas contestaciones que le dan chispa a una novela. Al menos algo bastante positivo de ellos dos es que dentro de su relación a lo Romeo & Julieta con clanes enfrentados y demás por lo menos no son tan testarudos como otros, Cameron ha nacido y crecido para odiar a Meredith pero en cuanto se da cuenta cuanto le gusta tampoco se resiste demasiado a la bondad natural de ella, en ese sentido él es quien más cambia porque ella es tan buena, pura e inocente que le dan igual las rivalidades entre los clanes, para ella todos son personas y nada más. Mucho más de esta pareja no se puede decir, son la típica pareja con la típica relación de escoceses de la edad media que se pasan el libro entero analizando una y otra vez el mismo problema para llegar siempre a la misma conclusión y no solucionar nada, solo se suceden las escenas una detrás de la otra sin mucha efusividad. Lo mejor de todo es que los personajes no llegan a caer mal, ni siquiera los «malos» o los secundarios (tampoco es que estén tan desarrollados como para que te puedan caer mal) pero es que son tan normales que… bueno es que es lo que hay, porque aunque la novela no está mal, se lee bien y todas esas cosas que se dicen siempre, lo cierto es que no aporta nada, no hay nada que la destaque sobre las demás ni nada que marque. Lo cual es una pena porque Samantha James cuando quiere sabe hacer unos libros realmente inolvidables.

De todas formas yo seguiré dándole oportunidades sin parar porque me niego a resignarme a que todas las novelas de esta autora sean tan insulsas como últimamente lo son, ¿Cuándo llegará esa gran sorpresa que nos haga volver a quererla? Esperemos que pronto porque si no voy hasta dejar de creer en los Reyes Magos.

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